Plegaria poderosa a los ángeles protectores



Ángeles prudentes y benévolos mensajeros de Dios, cuya misión es la de asistir a los hombres y conducirlos por el buen camino, sostenedme en las pruebas de esta vida, dadme fuerzas para sufrirlas sin murmurar, desviar de mi los malos pensamientos y hacer que no de acceso a ninguno de los malos espíritus que intenten inducirme al mal. 

Iluminad mi conciencia para que pueda ver mis defectos, separad de mis ojos el velo del orgullo que podría impedirme el verlos y confesármelos a mí mismo.

Vos sobre todo…Mi Ángel de la Guarda, que veláis más particularmente sobre mí y vosotros ángeles protectores que tomáis interés por mí, haced que me haga digno de vuestra benevolencia, conocéis mis necesidades haced, pues que me sea conducida la gracia a la voluntad de Dios.


Amen.