Poderosa Fórmula angelical para proteger la salud ... Continuación



La mirada interior:

¿Cómo podemos vernos por dentro? El ejercicio es sencillo y deberás intentarlo, indefectiblemente antes de iniciar cualquier ritual de sanación. Procede así:

-Ponte en el lugar que tienes preparado para tus rituales, y acuestáte boca arriba. Tu cabeza debe reposar en dirección al Este, por donde aparece el sol.

-Coloca las manos a los costados del cuerpo y deja que tus pies se abran cada uno hacía un costado, relajados, sin forzar la posición.

-Relájate realizando ejercicios de respiración abdominal: Inspira por la nariz, lleva el aire un momento al abdomen hasta notar que éste se abulta y sácalo nuevamente por la nariz.

-Comienza tu viaje de exploración interior. Mira, primero tus pies y vas subiendo por las piernas hasta alcanzar el tronco. En el recorrido analiza cada uno de tus órganos. Estos deben aparecer como formas de luz blanca. Si detectas en ellos un punto oscuro, es porque ha encontrado un punto de bloqueo de energía. En este caso, reténgalo en su mente y continúa con el viaje de exploración interior hasta llegar a la parte superior del tronco; luego , prosigue con las extremidades superiores y la cabeza. Cada vez que encuentres un punto oscuro, lo retienes en tu mente. Así, cuando hayas terminado tu recorrido, tendrás un mapa de los bloqueos de energía y podrás pedirle al ángel algo concreto.

Es importante que retengas este mapa porque luego deberás utilizarlo en el paso de la visualización.

Si quieres pedir por la curación de alguno de tus seres queridos, tu mirada interior deberá posarse sobre el cuerpo de la persona en cuestión. Una vez acostado y con la cabeza dirección al Este, mira con los ojos de tu mente el cuerpo ajeno como si fuera propio. Este ejercicio te exigirá mucha concentración , pero una vez que la logres, podrás ver en el interior del cuerpo del ser querido con la misma claridad que en el tuyo propio.

Rituales de prevención:

Este ritual debe efectuarse un domingo durante el periodo de Luna Nueva. Enciende tantas velas blancas como personas para las que vas a pedir buena salud. Terminado el ritual, deja que las velas se consuman.

-Preparación del ambiente:

Para este ritual, utiliza aromas curativos, el limón, es famoso por sus cualidades antisépticas y el alcanfor se utilizaba antiguamente en una bolsita colgado del pecho de los niños para preservarlos de las enfermedades respiratorias. Utiliza también eucalipto y menta preparando con ambas plantas una infusión que expanderá su aroma bienhechor por toda la casa.

-En cuanto a la música, elige algo suave que ayude a armonizar y equilibrar la energía del cuerpo, puede ser música clásica.

-Preparación del lugar y de las ofrendas y talismanes:

Consulta la tabla de ofrendas y talismanes que con este mismo título la tengo publicada en el apartado de “Angeles”, y establece cuáles son los que más te convienen según la especie angélica que vas a invocar. Si invoca a más de un ángel y son de género diferente, atrae a cada uno con la ofreda que le corresponde y con los talismanes relacionados con ellos.

Agrega un sahumerio de sándalo, de jazmín y de ámbar; ruda, menta y romero (secos para que ardan bien).

-Visualización:

Ten en cuenta que si efectúas este ritual para proteger o conservar tu salud y la de tus seres queridos, deberás visualizar cada cuerpo individualmente:

“Veo mi cuerpo, o veo el cuerpo de (nombre y apellidos) por dentro, comenzando por los pies. Cada órgano está envuelto en un aura de luz blanca y su interior es también luminoso. Me da placer recorrerlo, penetrar en su intimidad de luz. Me complace el resplandor que emana de la parte interior de este cuerpo y deseo que la luz que lo inunda permanezca para siempre sin puntos de sombra. Deseo intensamente que ninguna oscuridad opaque la luz de este cuerpo y salgo de él para reintegrarme al mundo exterior con la certeza de que se cumplirá lo que pido”.

-Afirmación:

La salud es un don. Quiero conservarlo para mi y para los seres que amo. Creo en el poder divino de los ángeles para retener el magnífico don que Dios me ha dado.

-Invocaciones:

Invocación del ángel guardián:

Si vas a pedir por ti y por los tuyos en conjunto, invoque a su ángel guardián y hazle saber que su protección debe extenderse a toda la familia.

“Yo (tu nombre) te invoco a Ti (nombre del ángel guardián) para que me des tu amparo y para que ampares también a mi familia, ya que cada uno de los seres que me rodean es carne de mi carne y protegerlos a ellos es lo mismo que protegerme a mi. Dulce ángel, ven a mi, derrama tu luz sobre mi hogar, sobre mi y los míos y danos tu protección.”

Invocación del ángel o los ángeles de la salud:

“Yo (tu nombre) te invoco a Ti, Sitael, para que junto con tus hermanos Elemiah, Jeliel, Hahahel, Mikael, Nemamiah y Habuiah, conservale el vigor a mi cuerpo y al cuerpo de los míos. Mi felicidad consistirá en que todo contuinúe como hasta ahora,  por lo que tu esfuerzo consistirá en hacer que nada cambie.

-Ruego o mandato:

Sitael, yo te pido que conserves mi salud y la de mis seres queridos, permitiendo que nuestros cuerpos continúen inundados por la luz.

-Sellado del mandato:

Sello este mandato con las palabaras angélicas “Trimetron-Abter”. Que así sea.

-Agradecimiento:

” Te agradezco, adorado ángel Sitael y también agradezco a tus hermanos Elemiah, Jeliel, Hahahel, Mikael, Nemamiah y Hahuiah vuestra presencia en mi casa y el cumplimiento de mi ruego”.

Elije uno de los talismanes consagrados, protéjelo con una bolsita de terciopelo blanco, guélgatelo del cuello y llévalo siempre contigo. También, puedes hacer lo mismo con el resto de los talismanes consagrados y entregárselos a tus seres queridos para que los lleven a su vez.