Cuáles son los Ángeles planetarios


Los ángeles planetarios rigen, de acuerdo a la tradición Angelical, los siete planetas de la antigüedad entre los cuales estaban incluidos el Sol y la Luna, ya que Neptuno, Urano y Plutón no fueron descubiertos hasta siglos más tarde. Estos ángeles son los Siete Príncipes que están frente al Trono de Dios y se identifican con las siete estrellas creadas por Dios al comienzo de la Creación.

Cada ángel rige ciertos intereses humanos y tiene ciertos atributos que se le han adjudicado desde hace muchos siglos, como planetas, colores, números, metales, dí­as, inciensos, piedras, y muchas cosas más.

1. Miguel. Rige el domingo, el Sol, la abundancia, el dinero, la iluminación espiritual, el poder mental, todos los jefes o ejecutivos, el poder y el crecimiento; el color amarillo o dorado; el número 0; el árbol de pino y el roble; los inciensos son, el copal, la vainilla, la canela y heliotropo; las plantas son el laurel, el muérdago, la manzanilla y la flor de girasol o crisantemo amarillo; las piedras son el peridoto, el rubí, el diamante, la citrina, el ojo de tigre, el ámbar y el topacio. El elemento es el fuego, el metal es el oro y el signo es leo

2. Gabriel. Rige el lunes, la Luna, las aguas, la intuición, los sueños, las mujeres, los viajes cortos, los cambios. El color es el violeta o el plateado; el número es el 9; el árbol es la palma de coco y el sauce llorón. Los inciensos son el alcanfor, el lirio de Florencia, el jazmín y el eucalipto; las plantas son todos los lirios blancos o púrpuras, las calabazas y los melones, las habichuelas y el boniato; las piedras son la piedra de la Luna, el berilio y la Alejandrita. El elemento es el agua. El metal es la plata. El signo es Cáncer.

3. Camael. Rige el martes, el planeta Marte, la energía, la guerra, las dificultades, las personas contrarias, la ira, la destrucción, la cirugía, el magnetismo, la fuerza de voluntad; el color es el rojo; el número es el 5; el árbol son la caoba y el higo; los inciensos son la asafétida, la sangre de dragón, el tabaco en polvo, la menta, la mostaza en polvo y el comino; Las plantas son todas las espinosas, como el cacto, además del Dante de león, Juan conquistador, jengibre y bambú. Las piedras son el rubí­, el granate, la piedra de la sangre, el rodocrosito y el ágata roja. Elemento tierra; metal hierro, ní­quel, acero y polvo imán. Los signos son Aries y Escorpión.

4. Rafael. Rige el miércoles, el planeta Mercurio, las enfermedades, los negocios, los papeles, los libros, los contratos, los juicios, los viajes, la compra y venta, los vecinos, la literatura. El color es naranja; el número es el 8; el árbol es el de almendro y de magnolia; los inciensos son el anís, la goma arábiga, el sándalo, la lavándola y el estoraque; las plantas son la mejorana, los helechos, la ruda, la mandrágora, y el perejil; las piedras son el ópalo de fuego, la cornelia y el ágata. El elemento es el Aire. El metal es el azogue y el aluminio. Los signos son Géminis y Virgo.

5. Zadkiel. Rige el jueves, el planeta Júpiter, la abundancia, la prosperidad, el triunfo, los viajes largos, las visiones, la expansión, la generosidad, los bancos, los préstamos y el juego; el color es azul eléctrico; el número es 4; las plantas son el árbol de roble, el cedro y el pino; inciensos son el tabonuco, los clavos, la zarzaparrilla y el hisopo; las plantas son la salvia y la mejorana; las piedras son el zafiro, el azurito, el sodalito, el lapislázuli, la amatista, la turquesa, el labradorito, la aguamarina, la piedra de rayo y los meteoritos. El elemento es el Fuego. El metal es el estaño y el zinc. El signo es Sagitario.

6. Anael. Rige el viernes, el planeta Venus, el amor, el matrimonio, las artes, la música, los placeres, la gente joven, la belleza, el lujo, el placer, la alegrí­a, los bailes y las reuniones sociales; el color es el verde esmeralda; el número es 7; las plantas son el árbol de manzana, de pera, de cereza, de naranja y de limón; los inciensos son benjuí­, o valeriana, o sándalo, o canela, o lavándula o estoraque; las plantas son la verbena, el mirto, las rosas rojas, el tulipán y los hibiscos; las piedras son la esmeralda, el ópalo, la malaquita, el jade, el cuarzo rosa, el rodocrosito, la crisocola, la amazonita y la piedra de pavo real. El elemento es el Aire. El metal es el cobre y bronce. Los signos son Tauro y Libra.

7. Casiel. Rige el sábado, el planeta Saturno, los ancianos, las herencias, la agricultura, los bienes raí­ces, las deudas, las propiedades, la muerte y los testamentos; el color negro o azul merino; el número 3; las plantas son el árbol de ciprés y el álamo; los inciensos mirra, pacholí­ y acacia; las plantas son la violeta, la verdolaga, la belladona, y los lirios blancos; las piedras son el ónix, el obsidio, la hematita, el azabache. El elemento es la Tierra. El metal es el plomo. El signo es Capricornio.

Es importante notar que estas correspondencias y atributos les son adjudicados a los ángeles en la magia planetaria. Según la astrología los ángeles que rigen a los signos zodiacales varían en algunos casos. El signo de Escorpión, por ejemplo, lo rige Azrael en la astrología; a Piscis lo rige Asariel; y a Acuario lo rige Uriel. Según la Cábala y el árbol de la Vida, los ángeles Miguel y Rafael intercambian sus regencias y Miguel es asociado con la esfera de Mercurio mientras que Rafael es asociado con la esfera del sol. Rafael es conocido como el ángel que se para en el medio del Sol y como el médico divino. Miguel, por otra parte, es el ángel de Leo, que es regido por el Sol. Es por eso que estos dos ángeles se invocan juntos en rituales de magia solar muy elevada. Las diferencias entre los atributos otorgados a los ángeles en la magia planetaria y la magia cabalística no deben confundir al practicante, ya que este debe utilizar los atributos de cada sistema, ya sea el planetario o el cabalí­stico, según el ritual indique.

Para invocar a los ángeles planetarios para pedir su energía y conseguir algo que se desea, se determina primero cuál de los ángeles planetarios rige el deseo de la persona. El ritual se lleva a cabo en el dí­a regido por el ángel, en una de las horas regida por su planeta según la tabla que les di anteriormente Estas horas son la una de la mañana, las ocho de la mañana, las tres de la tarde y las Díez la noche del dí­a escogido. La persona lleva cabo la purificación indicada anteriormente por 24 horas. Visualiza un circulo de luz alrededor, que se extiende de Este a Este de Ya habitación, rocía un poco de agua de sal alrededor del circulo para purificarlo de influencias negativas y pasa un poco del incienso del ángel, moviéndose siempre de derecha a izquierda según las manillas del reloj, para establecer el flujo de las energí­as sí­quicas que se mueven de forma solar.

En el punto Este debe colocarse una vela amarilla, en el Sur una vela roja, en el Oeste una vela azul, y en el Norte una vela verde. Como símbolos de los cuatro elementos, que son aire, fuego, agua y tierra. Esto es importante porque todo lo que existe está basado en estos cuatro elementos y ayuda en la manifestación de lo que se desea.

La persona que lleva a cabo el ritual debe estar vestida de blanco o del color del ángel pararse sobre un paño del color del ángel sobre ese paño debe colocar algunas de los atributos del ángel, como algunas de sus plantas, su metal y piedras que le corresponden. Esto ayuda a establecer un eslabón con el consciente que reconoce el significado de los atributos como perteneciéndoles a ese ángel, haciendo más fácil la comunicación con este. También sobre el paño debe colorarse una pequeña copa de vino dulce y un aní­s dulce o bizcochito. Cuando está todo listo, la persona se para frente al Este y dice lo siguiente:

En el nombre del Gran Arquitecto del Universo, por quienes ambos hemos sido creados, te invoco en paz y amor, Gran Arcángel.

Aquí­ se pronuncia el nombre del ángel que rige lo que se desea, para que esto que deseo (mencionarlo que se desea) y que tu riges, sea realizado en el mundo material, de forma positiva y natural, para mi mayor provecho y sin peligro alguno para mí o para nadie.

Esto se repite luego en el punto Sur y el Este y se dice:

Que este pan que te ofrezco ayude a manifestar lo que te pido con prosperidad y alegrí­a en el mundo material.

Cuando se regresa de nuevo al Este, se repiten las palabras de nuevo y se come el pan con reverencia y gratitud, visualizando mientras se come que lo que se ha pedido ya está realizado. Luego se levanta la copa de vino y se le reza de la misma manera en los cuatro puntos cardinales y se dice:

Que este vino que te ofrezco ayude a manifestar lo que te pido con prosperidad y alegrí­a en el mundo material.

Cuando se regresa al Este, se repiten las palabras y se toma el vino con igual reverencia y gratitud, de nuevo visualizando lo que se desea como si ya lo hubieran recibido.

Luego se recogen todos los atributos, se envuelven en el paño y se meten debajo del colchón de la cama o en un sitio que sea visible a diario a la persona, pero que nadie más pueda tocar.

Antes de salir del círculo, se dan las gracias a Dios y al ángel en los cuatro puntos cardinales y se visualiza como este desaparece dejando en su lugar una gran paz en el ambiente. Las velas se apagan y se tiran.

Este ritual es de gran eficacia y si se hace con fe y determinación, lo que se pide se alcanza al poco tiempo y de una forma tan natural, que les va a hacer pensar que no fue el ritual lo que lo logró sino un proceso enteramente natural. Esto se debe a que todo lo que se visualice y se consigue a través del inconsciente es un acto muy natural que establece relaciones armoniosas con las leyes cósmicas, a través de las cuales lo que se pide es realizado.

La música durante el ritual ayuda a la concentración y a llevar a la persona a un estado más elevado y místico. Por esto se sugiere escuchar música etérea, que sea vivificante y a la vez excelsa, durante esta invocación. La música de la Nueva Era es ideal para este tipo de ritual, de las cuales hay muchas y muy bellas en el mercado.

Es importante que recuerden que durante toda invocación o ritual a los ángeles, la Luna debe estar creciente; es decir, entre Luna Nueva y Luna Llena.


Esto se debe a que durante la Luna Creciente hay más energías positivas a nuestro alrededor, las cuales son beneficiosas para el resultado eventual del ritual, mientras que la Luna Menguante, al perder luz, crea energías negativas a nuestro alrededor que son conductivas a retrasos y a resultados ne